Mito: "Si no me duele, no tengo ningún problema"
Muchas afecciones dentales, como las caries en etapas iniciales o la enfermedad de encías, pueden no causar dolor al principio. La ADA señala, en su información sobre enfermedad de encías, que esta suele ser indolora y que muchas personas no se dan cuenta de que la tienen.
Por eso, las revisiones periódicas son importantes incluso cuando no hay molestias: permiten detectar cambios antes de que se conviertan en algo más complejo o doloroso.
Mito: "Dientes blancos significan dientes sanos"
El color de los dientes no es un indicador confiable de salud bucal. Con el tiempo, el esmalte puede desgastarse y los dientes pueden verse más amarillos sin que esto signifique, por sí solo, un problema de salud.
De forma inversa, unos dientes de apariencia blanca no garantizan ausencia de caries, sarro o enfermedad de encías. La salud bucal se evalúa con una revisión clínica, no solo con la apariencia.
Mito: "Un poco de sangrado al cepillarme es normal y no significa nada"
Este es uno de los mitos más comunes y, según Mayo Clinic, también uno de los más importantes de aclarar: el sangrado de encías frecuente puede ser un signo de gingivitis, la etapa inicial de la enfermedad de encías.
La buena noticia es que la gingivitis suele ser reversible con buena higiene y, si es necesario, una limpieza profesional. Pero ignorar el sangrado persistente puede permitir que la situación avance.
Mito: "Cepillarme más fuerte limpia mejor"
Cepillarse con fuerza excesiva o usar cerdas duras no necesariamente limpia mejor, y puede desgastar el esmalte y provocar retracción de las encías con el tiempo.
Lo recomendable es usar un cepillo de cerdas suaves y una técnica adecuada, prestando atención a la línea de la encía sin presionar de más.
Mito: "El enjuague bucal sustituye el cepillado y el hilo dental"
El enjuague bucal puede ser un buen complemento, pero no reemplaza la acción mecánica de remover placa con el cepillo y el hilo dental o limpiadores interdentales.
La combinación de cepillado, limpieza interdental y, si tu dentista lo recomienda, enjuague, suele ser más efectiva que depender de un solo elemento.
Mito: "Los dientes de leche no importan porque de todos modos se caen"
Aunque los dientes de leche son temporales, cumplen funciones importantes: ayudan a masticar, hablar y mantener el espacio adecuado para los dientes permanentes. Una caries en un diente de leche también puede causar dolor e infección, igual que en un diente permanente.
Por eso, cuidar la higiene y llevar a los niños a revisión desde edades tempranas (como vimos en nuestro artículo sobre la primera visita dental) sigue siendo importante, aunque esos dientes eventualmente se reemplacen.
Preguntas frecuentes
¿Es cierto que el azúcar es la única causa de las caries?
No del todo. Las bacterias de la boca producen ácidos al procesar distintos tipos de carbohidratos, no solo azúcar, y esos ácidos son los que pueden dañar el esmalte. Por eso la higiene y la dieta general son relevantes.
¿Si mis encías sangran un poco al cepillarme, debo preocuparme?
Un sangrado ocasional al empezar a usar hilo dental puede ser pasajero, pero un sangrado frecuente no es normal y conviene comentarlo con tu dentista, ya que puede ser señal de gingivitis.
¿Si tengo dentadura postiza o prótesis, ya no necesito ir al dentista?
No. Las personas con prótesis también necesitan revisiones periódicas para verificar el ajuste, el estado de las encías y la salud bucal en general.